Con frecuencia se apodera de nosotros el sentimiento de que no se puede frenar el mal, discierne el Papa en el Mensaje para las Comunicaciones

0 583

Cuando Francisco dice que es necesario romper el círculo vicioso de la angustia y frenar la espiral del miedo, fruto de esa costumbre de centrarse en las ‘malas noticias’ como son las guerras, terrorismo, escándalos y cualquier tipo de frustración en el acontecer humano, explica que “ciertamente, no se trata de favorecer una desinformación en la que se ignore el drama del sufrimiento, ni de caer en un optimismo ingenuo que no se deja afectar por el escándalo del mal”. El Papa quiere, por el contrario, “que todos tratemos de superar ese sentimiento de disgusto y de resignación que con frecuencia se apodera de nosotros, arrojándonos en la apatía, generando miedos o dándonos la impresión de que no se puede frenar el mal”.

En el mismo Mensaje para la Comunicaciones Sociales, cuya Jornada se celebra el domingo 28 de mayo, de la Ascensión del Señor, el Obispo de Roma denuncia “un sistema comunicativo donde reina la lógica según la cual para que una noticia sea buena ha de causar un impacto, y donde fácilmente se hace espectáculo del drama del dolor y del misterio del mal, se puede caer en la tentación de adormecer la propia conciencia o de caer en la desesperación”. Y nos invita a dar buenas noticias.